Miércoles 28 de Noviembre de 2007

Arrugas.

Esta mañana, al mirarme al espejo, me he dado cuenta de que tenía arrugas en el extremo de los ojos. Patas de gallo, se llaman. No las había visto nunca en mi cara.

He observado a mi marido. Es siete años mayor que yo, pero no había pliegues acotando su mirada; solo ojeras, como  su padre. 

Él tiene surcos en la frente. Yo soy más risueña, quizá siempre he tenido más razones para sonreir.

Ahora he vuelto a mirarme. También tengo arrugas bajo los ojos. Seguramente más adelante me saldrán bolsas, como a mi padre.

¿qué les saldrán a mis hijos? Ellos nunca sabrán de dónde vienen sus rasgos.

No me importa que no tengan ojeras o bolsas, pero sí quiero que hereden mis patas de gallo.
Posted by laindependiente at 11:51:08 | Permanent Link | Comments (0) |
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