Andaba yo esta mañana buscando inspiración en la red para el logotipo del nuevo plan cuando... ¡Oh, Sorpresa! Me entero de que en el D.F. de mis amores existe desde hace más de 20 años una editorial llamada Raya en el Agua... ¡Mied'da! ¿Y ahora qué hago? Estoy tan estupefacta por mi propia candidez (¡¿Cómo no se me ocurrió comprobar ese nombre hace dos meses?!) que he decidido obviar el descubrimiento y postergar cualquier decisión a la semana que viene, cuando vuelva de Punta Umbría.
Y como internet es así, tan de oca a oca y tiro por que me toca, he llegado (vaya usted a saber porqué) al blog de otro independiente granadino que tiene un artículo muy interesante sobre la autoedición. Después de leer su post, si hoy tuviera que aconsejarte una empresa de servicios editoriales para que publiques tus memorias, creo que te remitiría a la suya... hay demasiado tipo listo suelto por el mundo y este, al menos, parece sincero.
(Kit-kat al hilo de este tema)
Yo creo que el párrafo anterior es una muestra del valor de los blogs como herramientas de márketing, que es algo que por ahora en España casi solo utilizan las empresas de comunicación. La clave está en evaluar el porcentaje de clientes que pueden ganarse o perderse según el autor se posicione en temas políticos, morales, sexuales, artísticos...
Por ahora, en casi todos los blogs profesionales que he visto, se intenta mantener un equilibrio imposible entre lo políticamente correcto y el criterio personal del que escribe, resultando en la mayor parte de los casos unos textos demasiado técnicos de una sosez rayana en la estulticia.
Quizá habría que evaluar individualmente cada caso, cada empresa, el perfil de los clientes habituales y el de los clientes potenciales que podrían captarse a través de internet, la filosofía empresarial de la institución, la personalidad de cada escritor, etc, etc, etc... aunque claro, con tanto pensar se pierde naturalidad, que es lo que busca (y espera encontrar) un lector de blogs y es por otra parte la imagen que la empresa quiere ofrecer.
Tendré que estudiar como se lo montan en Gringolandia, país que nos aventaja mil años en estos temas, donde hay blogueros profesionales que cobran un potosí por sus intervenciones.
(fin del kit-kat)
Volviendo a mis paseos matinales por la red, de puente a puente y tiro porque me lleva la corriente, buscando referencias a un proyecto maravilloso que se tratará este fin de semana en el Encuentro de Punta Umbría, he encontrado otro blog muy interesante que promete horas de fructífera navegación en temas editoriales, literarios, poéticos y da terra.
...
Ahora interviene mi sentido común:
- Regresa, Independiente, regresaaaaa...
Esto es un desastre, otra mañana perdida al trabajo gracias al juego de la oca... Hoy, como ayer, saldré del despacho a las tantas de la noche con la impresión de haber hecho el canelo la mitad del día.
Aquí está la muestra de la problemática de trabajar en casa, para una misma, en internet y sin horarios: Hace falta una capacidad organizativa y una regularidad en los tiempos difícil de mantener...
No pasa nada: hoy replantearé de nuevo la agenda y a partir de mañana se impondrá otra vez un ritmo de trabajo controlado... ¿y pensar que la semana pasada creí estar ya del todo preparada...?
