Martes 20 de Febrero de 2007
Lunes 19 de Febrero de 2007
Carlos Oroza, la familia y el futuro.
Éste ha sido un día dedicado al arte: por la mañana Artmadrid, a mediodía ARCO y por la tarde Flecha. Quise completar la jornada con una visita a la exposición Fantasmagoría, en el Museo Colecciones ICO, pero hoy estaba cerrado.
En Artmadrid hemos encontrado a Carlos G., antiguo protegido de mi abuelo materno, colaborador entusiasta de cuanta locura se nos ocurre y excelente compañero en ferias (es un gran coleccionista de arte contemporáneo). Hace unos meses coincidió mi padre con él y le contó que yo había dejado el negocio familiar para iniciarme en temas editoriales. Poco después Carlos G. me llamó por teléfono; quería editar algunos libros de poetas amigos y pensó que podría incluirme en el proyecto. A mí me halagó infinito su propuesta, pero no consideré que estuviera aún preparada. Quedamos en hablar más adelante y el tema quedó dormido bajo las urgencias cotidianas. Hoy, paseando entre los stands de las galerías, Carlos me ha señalado en Raiña Lupa el libro ilustrado "Un Sentimiento Ingrávido Recorre el Ambiente", con litografías de Antón Lamazares y texto inédito de Oroza.
Yo no conozco la obra de uno ni del otro pero mi padre, que paseaba con nosotros, se ha declarado admirador incondicional del escritor y se han puesto los dos a recordar anécdotas del poeta y a elogiar sus dotes de rapsoda. Parece ser que son precisamente los versos de Olorza los que Carlos G. quiere publicar en primer lugar dentro de ese proyecto editorial dormido.
Hace un rato, al llegar por fin a casa, he buscado en Google cuanto se ha escrito en internet sobre el escritor: he encontrado referencia a un recital en el XX Festival Internacional de Poesía, unas pinceladas de su vida en el Madrid del 68, un libro descatalogado, la recomendación de su obra en el blog de una chica catalana y... ¡oh sorpresa! su nombre junto al de mi abuelo paterno en Chiscando un Ollo.
No soy muy amiga de las señales, pero me han sorprendido las coincidencias: abuelo materno> padre > Carlos G. > Carlos Oroza > Benedicto > abuelo paterno...
¿querrán decirme algo mis ancestros? Yo, por si acaso, seguramente llame la semana que viene a Carlos G. para ver qué plan con la editorial...
Martes 13 de Febrero de 2007
Sandra (I)
La conocí hace tres meses en la plaza del 2 de Mayo. Yo paseaba con los perros y ella se paró a acariciarlos. Luego me preguntó si conocía a alguien que necesitara una empleada por horas. Dijo que sabía limpiar, planchar, cocinar y que era muy cumplidora. Dijo también que le hacía mucha falta trabajar.
No sé, me cayó bien, me pareció sincera. Le pedí su número de teléfono y me propuse preguntar en mi entorno. Cuando volví a casa hablé con mi chico y decidí contratarla. A él le pareció arriesgado ¿Qué referencias tenía? ¿Cómo sabía yo que era honesta? Iba a metera una extraña en nuestro hogar sin saber nada sobre ella. Prometí informarme.
LLamé a Sandra esa misma noche y quedamos en vernos la mañana siguiente en el bar bajo mi casa. Le expliqué cuales eran mis necesidades y qué sueldo podía pagarle. A ella todo le pareció correcto, estaba agradecida. A mí me volvió a caer bien, me siguió pareciendo sincera. Decidí asumir el riesgo de contratarla.
Subimos a mi casa, charlamos; le conté que mi marido y yo queríamos adoptar un niño, me dijo que ella era huérfana; me contó que ella era paraguaya, le dije que mi esposo era mexicano; le conté que hubiera querido vivir en Brasil un tiempo, me dijo que sus antiguos jefes vivían en Rio de Janeiro; me contó que llevaba dos años en España, le dije que a mí me quedaban otros dos para irme; le conté... me dijo... me contó... le dije... Nos fuimos conociendo.
Al cabo del mes de prueba nos considerábamos amigas. Habíamos trepado sobre nuestras diferencias socioculturales y disfrutábamos mucho cuando estabamos juntas. Me contó su vida y yo le conté la mía. Corroboramos lo que ya sabíamos: que no es lo mismo no saber leer que ser universitaria, que no es igual crecer en la selva de un país tercermundista que en una capital europea, que no se parece en nada tener una familia protectora que criarse de sirvienta. Y al mismo tiempo, compartiendo anécdotas cotidianas, también vimos que nos preocupaban lo mismo nuestos ciclos menstruales, que nos parecían graciosas las bromas que hacía la otra, que soñabamos las dos con tener nuestro propio negocio, que teníamos un concepto parecido de bondad, que nos parecían ignorantes las mismas personas y mezquinos los mismos razonamientos, que eramos igual de lloronas e impulsivas.
Continuará...
Domingo 11 de Febrero de 2007
Un paseo por la Radio.
¡Puffff! Llevo más de una hora escuchando Radio Intereconomía...
Primero me he enterado de que el Presidente Zapatero y la Vicepresidenta Fernández de la Vega son masones (juro que lo han afirmado), luego tres periodistas (¿?) han disertando sobre el derecho al aborto (incluido eso de las manitas de niños troceadas tiradas entre compresas para los perros, las terribles enfermedades mentales que provoca la interrupción del embarazo en las madres desnaturalizadas que lo practican, etc). Ahora están hablando sobre los peligros de la investigación genética...
Todo en un programa que se llama "De las artes y las letras" (¡¿?!)... Me estoy poniendo mala, luego me quejo de que me duele la cabeza
, no me extraña.
Mejor regreso a Radiocable.
Pos nada...
Casi un mes lejos de aquí, este 2007 me está arrasando:
- Dos visitas al hospital para enchufarme al gotero y a la mascarilla de oxigeno intentando combatir las migrañas, que están siendo feroces.
- Cuatro perros, de los cuales dos cachorros que todo lo muerden y ensucian.
- Señora de la limpieza enferma, desorden absoluto en casa.
- Muchísimo trabajo atrasado, deserción de colaboradores.
- Clases perdidas, sobredosis de deberes.
- Casi una casa comprada en Fuencarral.
- Posible compra de nuestra actual casa.
- ¡Gafas! A partir de ahora seré una cuatro ojos para ver la tele y conducir.
- Remedios "yuyos" de la fertilidad, apertura de expediente de adopción internacional.
- Gripes familiares que nunca terminan de curar.
Intuyo (espero) que esta semana que empieza mañana será el principio del fin del caos... ¡Más me vale!


