Friday, July 20, 2007

Posicionarme

A partir de los doce pensamientos sobre la edición que publicaba ayer el amigo Juan L. Blanco Valdés estuve repasando algunos sitios de internet que hablan del tema editorial, y me di cuenta de que nunca he contado aquí cuánto me interesa a mi el asunto, o qué carajo pinto yo en él. Reparo alucinada en que, siendo “El despacho” la segunda etiqueta con más entradas, nadie que leyera de principio a fin los posts se haría una idea de quién soy yo profesionalmente… No ya cuáles son mis opiniones con respecto a mi gremio, sino siquiera qué gremio es el mío… Y así me va.

Un día de estos quizá explique aquí mi curriculum. Por ahora me limitaré a posicionarme:

Soy bibliófila convencida, adoro a la literatura como arte y al libro como objeto. Es más, adoro toda la literatura en todos los libros. Se podría decir que no hago distingos entre ediciones de bolsillo de novela romántica e incunables del Quijote. Los leo y, si puedo, los atesoro todos.

Pero creo que, tal y como lo conocemos, como comunicador de cultura y pensamiento, el libro tiene los días contados. Internet se impone. Pienso que el libro acabará siendo un objeto de colección y lujo.

Me interesa mucho este proceso de cambio que intuyo tan revolucionario. Lo intento entender en todas sus vertientes y soy consciente de que nunca sabré lo suficiente. De este modo me estoy convirtiendo en una especie de mujer renacentista monotemática (aunque parezca contradictorio). Podría ejecutar el proceso de creación del libro en casi todos sus pasos con dignidad: desde la corrección de estilo hasta su encuadernación. También puedo hacer lo mismo en internet: desde la creación de páginas web, hasta la instalación de portales o la redacción de contenidos.

Cada día voy mejorando y ampliando el abanico de conocimientos para perfilar un proyecto profesional bien definido, que me permita utilizar lo aprendido de un modo rentable y socialmente útil.

De todo lo que hago, por ahora lo que más me gusta es la instalación de herramientas de Internet para la pequeña empresa y la creación de ediciones exclusivas o a medida. Bueno, al revés, me gusta más hacer libros que tiendas virtuales. Pero por ahí se andan.

En casi todos los encuentros de profesionales a los que he acudido, el tema de la evolución del libro es tan controvertido que automáticamente se crean dos frentes de discusion. Uno expectante, realista, ilusionado, que aporta propuestas de integración de la industria en los nuevos medios y asume que algo bueno está pasando; y otro reacio, apocalíptico, elitista, que argumenta con pesimismo y cuyo discurso, más o menos ácido, se basa en echar pestes sobre las grandes empresas editoriales, la televisión y el consumismo imperante (recuerdo especialmente un episodio bochornoso en Edita 2007 entre Nacho Fernández, de literaturas.com y un profesor de la Universidad de Oviedo de cuyo nombre mejor no acordarse…).

En esta dicotomía yo quiero posicionarme entre los primeros, con los ilusionados. Busco discretamente encontrar mi sitio. Sueño con ser una buena pescadora en el futuro de este río revuelto. Y en ello estoy, despacito y buena letra… A ver qué sale.

Releo lo escrito hasta ahora y creo que no se entiende nada. Como aclaración a todo este embrollo que acabo de soltar, remito a la conferencia ¡Que muera el libro, que viva la lectura!. Porque Alejandro Zenkel lo explica mucho mejor que yo.

Posted by laindependiente at 14:45:20
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