Tuesday, June 12, 2007

Página 113 de 84-7880-748-9

(…)

>>Durante el año y medio que duró nuestro noviazgo tuvimos muchas discusiones por tonterías. En algún momento incluso yo pensé dejarlo. Pero luego su madre y la mía conseguían que hiciéramos las paces y volviéramos a empezar.

>>Yo notaba sobre todo que ella era una niña mimada, mala estudiante, con lo cual se parecía un poco a mí. Le gustaba ir de compras y era muy gastona, pero entonces no reparé en ello, me pareció algo de poco valor. Yo empecé a trabajar con mi padre, con lo que disponía de más dinero del que inicialmente podía suponer. Le hacía regalos continuamente. Ella quería más y yo se los daba. Era mi juguete. Caía bien a todo el mundo y la elogiaban porque además estudiaba Derecho, aunque prácticamente no iba a clase ni cogía un libro.

>>En cuanto a mi caracter, siempre me he tenido por buena persona. Soy amable y leal con mis amigos, afectuoso, pero tengo poca voluntad, ya que desde pequeño no necesité luchar por conseguir nada… Ése puede haber sido uno de mis males. Soy presumido, me gusta vestir bien, ir de caza, ir a buenos restaurantes, aunque no tengo afición por la lectura, a pesar de que mi anterior novia me insistió mucho en ello.>>

También escuchamos algunas afirmaciones de la mujer:

>>Ahora creo que era demasiado joven o inexperta para tomar esa decisión. Tenía una idea del amor como algo maravilloso, que te llega y te envuelve por todas partes y tú no necesitas hacer nada. Pero el matrimonio no es así.

(…)

Posted by laindependiente at 13:41:16
Comments

Leave a Reply