¡Vaya con el lenguaje sexista!
Juro que lo he intentado, pero no consigo escribir la web de La Independiente en palabras neutras. Me horrorizan las arrobas en un texto y hay que hacer encaje de bolillos para adjetivar sin género. Al final el mensaje se pierde en las formas y así no hay manera de vender nada.
He pensado redactarlo todo en femenino y he hecho un par de intentos. Pero tengo que aceptar que hasta a mí, que soy feminista, me suena a grupo de señoras tomando el té de las cinco. A todo menos a profesionalidad.
Total, asumámoslo, el castellano no es el inglés y el neutro aquí no existe. Ciertamente hay que luchar para que el lenguaje no sea reflejo y causa de las desigualdades de género, pero será con otras herramientas, porque no puedo arriesgar la imagen de mi incipiente negocio.
¿Será esto madurar, sacrificar los principios por el capitalismo?
